

Del Bosque presentó su once de gala a pesar de no poder contar con los lesionados Pedro y Puyol. Era el de ayer un partido clave para encarrilar la clasificación para la Eurocopa del 2012. En los primeros cinco minutos España salío muy enchufada, con un Iniesta estelar y acorralando a los checos sin darles la menor opción. La República Checa dejó arriba a Milan Baros, quien era un mero náufrago entre todos los jugadores españoles. Cómo habría cambiado el partido si España hubiera logrado anotar un sólo tanto en esos cinco primeros minutos, seguro que la Selección Checa no se habría replegado tanto y habría jugado con más bravura. Desgraciadamente esto no sucedió, y al transcurrir los cinco minutos de juego España se encontró en una situación muy difícil, se empezó a trabar con un juego lento, en el centro del campo se daban cuatro pases cuando se podían dar dos, básicamente, el equipo estaba sin ideas, no sabía cómo entrarle ni por dónde al equipo rival que estaba muy replegado atrás y cuya defensa hacía inútiles todos los centros procedentes de las bandas. Lo peor estaba aún por llegar, en el minuto veintinueve, Plasil (exjugador del Osasuna), desarboló a una defensa española apática que no se esperaba el misil del checho que entró limpiamente en la red defendida por un Casillas que sólo pudo ver cómo entraba el esférico a la red. Qué injusto es a veces el fútbol debieron de pensar algunos. España tenía el ochenta por ciento de posesión, había lanzado doce córners y había chutado más de cinco veces a puerta. Ahora bien, ¿por qué injusto? Yo no creo que fuera injusto, al fin y al cabo en este deporte gana el equipo que más goles marca, y para marcar necesitas tener buena puntería, por tanto, ahí ya se está haciendo justicia si la República Checa ha tenido más eficacia.
El gol checo fue un varapalo muy grande para España, sin embargo, en vez de afectarle pareció beneficiarle, se empezó a dar cuenta de que faltaba equilibrar el número de jugadores en el campo checho (en el campo de la República Checa había diez jugadores defendiendo), y nuestros centrales se fueron al ataque. Desde este instante la selección creó más peligro y se podría haber ido a los vestuarios si no llega a ser por las grandes respuestas de Peter Chech a disparos de Villa.
Para darle más rapidez y fluideza al juego Del Bosque sacó a Fernando Torres por Xabi Alonso, desmontando de esta forma el pivote Alonso- Busquets. En esta decisión acertó completamente el seleccionador nacional, jugar con dos mediocentros como Alonso y Busquets es eficaz cuando delante tienes un rival que juega a la ofensiva y que necesitas hacerte con la posesión, no obstante, cuando un equipo como el de ayer se cierre en defensa, ¿para qué necesitas al pivote si el centro del campo está ausente de jugadores del equipo contrario? Con la entrada de Torres, aunque éste no estuviera nada acertado (parece que le ha afectado el pastizal que el Chelsea desembolsó para ficharle), se consiguió tener más ocupada a la defensa checa, de lo que se aprovecharon sobre todo Iniesta y Villa. Éstos no pararon de triangular. Aun así el partido seguía estando difícil, no se llegaba con profundidad a la portería de Cech. Así que para conferirle más dinamita al arsenal ofensivo español, Del Bosque quitó a un defensa, Capdevila, e introdujo a un medio, Santi Cazorla. Este cambio fue la clave del partido, desde este momento la superioridad española empezó a plasmarse en el número de oportunidades del que empezaron a gozar. Y tanto va el cántaro a la fuente que en la jugada más compleja, David Villa tras recibir un pase de Iniesta encaró a la defensa rival con dos amagos y logró que el balón traspasara la muralla checa y se colara en la portería. Con este tanto Villa superaba a Raúl González Blanco como máximo goleador nacional, por lo que el gol para él supuso una doble alegría.
El partido se puso completamente a favor de España, ofensivamente el equipo español mejoró mucho en cuanto a la primera parte, e hizo útiles todas las combinaciones de pases que en la primera parte resultaban estériles. Y en una jugada de éstas, dos minutos después del gol del empate, Andrés Iniesta se internó en el área de la selección checa cuando el delantero Rezec cometió un penalti absurdo e innecesario. Éste es uno de los inconveniente de jugar con todo tu equipo defendiendo, los delanteros son delanteros, y los medios son medios, no les puedes pedir que jueguen tan bien como los defensas, porque básicamente, no pueden. Villa se encargó de marcar el penalti y poner por delante a la Selección Española. De esta forma se acabó el sufrimiento, ya que por primera vez en el partido, al verse los checos por debajo en el marcador, adelantaron las líneas y dejaron muchos más huecos por los que los españoles les atacaron sin compasión. Con un Villa en plan estelar asistiendo a Torres con un globo, aunque éste después lo desaprovechara y con Iniesta manejando los hilos del equipo, se acabó el partido.
España ayer volvió a percatarse de que ser campeones del mundo supone imponer más respeto al rival, y, por tanto, jugar contra equipos que lo único que pretenden es cerrarse atrás para no encajar goles. Afortunadamente, después de algunos partidos en los que no encontró la solución, Del Bosque ayer tuvo la fórmula para acabar con la defensa agónica del equipo checo. Es una muy buena opción quitar a un defensa en la hipotética situación de ir perdiendo y ocupar más el campo rival con mediocentros ofensivos, como es el caso de Cazorla, Cesc y Silva. Esto no significa que el pivote Alonso-Busquets sea perjudicial, sólo que deja de ser efectivo cuando un equipo juega defensivamente. Si la Selección Española quiere seguir ganando tendrá que guardarse varios ases en la manga, ya que es imposible saber cómo le va a jugar el equipo contrario.