"Si estás en el área y no estás seguro de qué hacer con el balón, mételo en la portería y después discutiremos las opciones". Bill Shankly

domingo, 22 de mayo de 2011

Y JUNTOS PUDIERON...


Hace no mucho tiempo, había dos equipos en España que competían por desbancar del trono de la Liga al Real Madrid y al Barça. En aquellos años en la prensa aún existía un hueco para hablar de las proezas de estos dos clubs, sin embargo, una década más tarde, los pocos restos que quedaban de las hazañas de estos dos grandes equipos se han desvanecido con el descenso del Deportivo y con la marcha de Vicente  del Valencia C.F.

Corría el año 1994, disputaban el último y definitivo partido de Liga el Deportivo y el Valencia. Si el equipo coruñés ganaba, levantaba su primer campeonato liguero, mientras que por el otro lado, el Valencia no se jugaba nada, sólo llevarse alguna que otra suculenta prima ofrecida por el Barça, que si el Dépor perdía, se proclamaba campeón. La contienda fue igualada y trágica para los coruñeses, dado que en el último minuto del encuentro fallaron un penalti que les habría dado el título. Aunque parezca un acontecimiento dramático, éste fue la instauración del que llamaremos el existoso 'Trato de Riazor', ya que da la impresión de que desde ese minuto 89 en el que Djuckic erró la pena máxima, el Valencia y el Deportivo unieron fuerzas para acabar tanto con la hegemonía española como con la europea del Real Madrid y del Barça.

Las consecuencias del 'Trato de Riazor' nunca se vieron tan bien reflejadas en todo el mundo como en la temporada 1999/2000. El Dépor tenía en el banquillo al veterano técnico Javier Irueta, en sus filas contaba con jugadores de la talla de Donato, Naybet, Fran, Mauro Silva, Víctor y el delantero holandés Makaay. Después de tres temporadas logrando quedar entre los cuatro primeros de la clasificación y de ganar una Copa del Rey, subió hasta el último escalón y se proclamó campeón de Liga con sesenta y nueve puntos (30 puntos menos de los que el Barça necesitó el año pasado para ganar el campeonato).
Aquella misma temporada, el Valencia, entrenado por Héctor Cúper, llegó a la final de la Champions League tras haberse deshecho del Barça en las semifinales. Entre los jugadores que más destacaban del equipo ché se encontraban Baraja, Mendieta y el 'Piojo' López. El conjunto valencianista pecó de poca experiencia en finales europeas y perdió 3-0 ante el Real Madrid.
Se habían fraguado parte de los objetivos del Dépor y del Valencia, sin embargo, todavía faltaba acabar con la hegemonía merengue. Después de una temporada en la que el equipo valencianista volvió a caer en la final de la máxima competición europea, ambos equipos finalmente lograron alzarse con sus objetivos pudiendo demostrar al mundo entero que fichar a 'Galácticos' no garantizaba ningún éxito y que el Dream Team había perecido hacía tiempo. Así que un Valencia renovado, con Rafael Benítez como capitán del barco,y con Vicente, Albelda, Baraja, Cañizares y Ayala como máximos estandartes logró ganar un título liguero que se le llevaba resistiendo treinta años.

Fran recibiendo la copa de manos del Rey.

Como colofón final a aquella gran temporada para ambos clubs, el Dépor, ya con Tristán y Valerón, se plantó en la final de la Copa del Rey en el Santiago Bernabéu para jugarla ante el Real Madrid. En los prolegómenos del partido se había homenajeado al  Madrid por su centenario, de hecho, hasta la propia FEF quería que el Madrid ganara dicho trofeo (les dejó jugar la final en su propio campo). Era una fiesta para el madridismo, para celebrar el centenario del club europeo más laureado. Sin embargo, el Dépor realizó un partido maravilloso y se impuso por 1-2. Fue tan inesperada e indeseada esta derrota por los madridistas que hasta la bautizaron con el nombre de 'El Centenariazo'.

Como si su destino fuera unido, y ambos clubes avanzaran cogidos de la mano, dos años después de 'El Centenariazo' y de la Liga ché, en la temporada 2003/2004 el Valencia y el Deportivo se citaron de nuevo con la historia. Florentino Pérez había culminado la era de los galácticos con el fichaje del  mediático David Beckham. El Real Madrid contaba con una de las mejores plantillas que se recuerdan, con Casillas, Roberto Carlos, Zidane, Figo, Ronaldo y el propio Beckham. No obstante, acabaron la temporada sin ningún título y superados en la tabla liguera por el Dépor y el Valencia, que tenían un presupuesto infinitamente inferior al del club blanco.
El club gallego  realizó su mejor campaña europea, alcanzando unas semifinales de  la Champions, que más tarde perdería contra el Oporto de José Mourinho. Para llegar a las semifinales, el Dépor había llevado a cabo una remontada inolvidable en cuartos de final ni más ni menos que contra el Milán. Fueron capaces de darle la vuelta al 4-1 que le endosó el equipo italiano en la ida. Si el Deportivo estaba luchando en la máxima competición europea, el Valencia, con Vicente como gran insignia, al mismo tiempo estaba peleando por conseguir el segundo título europeo más importante: la Uefa. Por el contrario, la tripulación del capitán Benítez sí que pudo llegar a puerto y logró ganar la Uefa. No todo quedó ahí, como el Dépor no había podido concluir la fiesta con la victoria en la Champions, el propio Valencia se encargó de cerrarla con un título de Liga inverosímil.

A partir de la temporada 2003/2004, ni el Valencia ni el Deportivo volvieron a ser aquellos vibrantes equipos que maravillaban a España y a Europa con sus gestas. Ayer, diecisiete años después de 'El Trato de Riazor', el Valencia y el Dépor se miraron a la cara, y al ver ya imposible rememorar aquellas lejanas hazañas y arrebatar la supremacía a dos equipos que han conseguido que su superioridad económica se convierta en deportiva, se dieron la mano y derogaron aquel trato que tan felices hizo a ambos clubs. Así fue cómo,después de siete años en los que la llama del Valencia y Deportivo comenzó a titilar, ésta se apagó del todo con la marcha de Vicente (uno de los pocos jugadores que quedaban de la generación del doblete) y con el descenso del equipo coruñés a segunda división.

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Cómo es nuestro fútbol?

La afición del Liverpool es una de las más conocidas en Europa.
Como consecuencia del pésimo espectáculo que dieron el miércoles los dos mejores equipos de España, esta semana en el resto de países europeos se ha abierto un pequeño debate sobre nuestro fútbol. La imagen que tenían de nuestro deporte favorito, se ha visto manchada por culpa de los continuos rifirrafes que hubo en el partido de Champions que enfrentó al Real Madrid y al Barça. Tampoco ha contribuido mucho el numerito que Mourinho montó en rueda de prensa al acabar el partido. Si habíamos conquistado al resto del mundo con la consecución del Mundial de Sudáfrica, ahora nos están cayendo palos por todos los lados. El  otro día el periódico inglés The Guardian publicó un artículo que trataba de bajarnos los humos a los españoles. Según el diario británico, en España se estaba haciendo una campaña de publicidad, vendiendo que los cuatro encuentros entre el Barça y el Madrid iban a ser tan maravillosos que era imposible que choques de tal calibre se pudieran ver entre equipos que no fueran los ya mencionados anteriormente. El periodista inglés propone que el fútbol británico es mucho más vistoso que el español. E incluso llega a exponer que el fútbol que se practica en España es poco atractivo para el espectador y que los jugadores de la Liga, exceptuando un par, lo único que saben hacer es protestar al árbitro, engañarle fingiendo infracciones inexistentes y tirarse a la piscina para que el colegiado pite penalti. ¿Por qué piensan esto los ingleses? ¿Se piensa lo mismo en más países?

Al ser nuestra liga, nunca se nos habría planteado pensar lo que ha expuesto el periodista de The Guardian. Es como en la vida misma, no te das cuenta de cómo eres porque siempre estás pendiente de cómo son los demás. Muchas veces pensamos qué antipático es fulanito, qué desagradable es Pepito, lo primero es pensar en los otros. Porque es más sencillo eso que preguntarte, ¿qué hago yo para que fulanito sea antipático conmigo? ¿Qué le he podido a hacer a mi vecino para que sea tan desagradable conmigo? Pues en el fútbol es prácticamente lo mismo, los españoles tendemos a analizar el fútbol de las otras ligas, por tanto, apenas tenemos tiempo para analizar el nuestro propio.

Ya que lo hacemos con poca frecuencia, vamos a intentar analizar el fútbol español. Nuestra liga es una de las más longevas, ya que se inició en el año 1929. Aún más antigua es la Copa del Rey, esta competición se fundó en el año 1903. Por tanto,el balompié en España se lleva jugando más de un siglo. Nos podemos considerar veteranos de este deporte al que ahora todos los países se han ido aficionado poco a poco.
Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento.
La Liga española puede presumir de haber contado con varios de los mejores jugadores de la historia: Zamora, Di Stéfano, Kopa, Gento, Puskas, Kubala, Cruyff, Maradona...Todos son extranjeros, exceptuando a Zamora y a Gento, por lo que ya tenemos la primera característica de nuestra Liga, atrae a las mayores estrellas del ambiente futbolístico. A estas estrellas lo primero que les seduce del fútbol español son dos clubs: el F.C.Barcelona y el Real Madrid. Así que ya tenemos otra más, contamos con dos de las mayores instituciones del fútbol mundial. Cabe decir que los salarios que pasan a cobrar los jugadores de fuera son muy superiores a los que ganan en sus respectivos países. Otro rasgo de nuestro fútbol es la diversidad que hay entre los equipos que componen la Liga, cada uno juega de una forma diferente, unos se decantan por un fútbol de toque, otros por uno más defensivo, otros por uno más estratégico, etc... No hay un prototipo de equipo español.
La característica más destacable de nuestra Liga, es la futbolería. Quizá el aficionado español no sea el más ejemplar, sin embargo, los españoles somos muy futboleros, estamos pendientes de nuestro deporte las veinticuatro horas del día y esto hace que los futbolistas de nuestros equipos se sientan respaldados y queridos. Ahora bien, ¿a qué se debe que los ingleses nos tilden de histriones?

En el partido del miércoles hubo mucho teatro por parte de algunos jugadores del Barça, más concretamente, por parte de Busquets y Pedro. En el fútbol siempre hay excepciones, y Busquets y Pedro son el caso, porque el fútbol español nunca ha destacado por su histrionismo. De hecho, la selección española ha ganado el Mundial y la Eurocopa sin engaños ni exageraciones al árbitro. Los jugadores españoles son tan teatreros como la media europea. Sin embargo, las discrepancias con los ingleses perecen cuando hablamos del trato de los jugadores al colegiado. En la Liga, a la primera que falla el árbitro, ya tiene a cuatro jugadores detrás comiéndole la cabeza y exigiéndole que saque tarjeta. Es una mala costumbre de los españoles que nos deberíamos quitar, ya que cuando el trencilla pita, no puede dar marcha atrás y tus protestas son en vano.

Ahora toca comentar el pensamiento inglés sobre el juego de los equipos españoles. Para comenzar, los británicos fueron quienes crearon el fútbol, quienes lo criaron y quienes lo exportaron. Así que en España, antes de declarar que nuestra liga es la mejor del mundo y de intentar dar lecciones de cátedra, tendríamos que tener asumido desde hace tiempo que el fútbol británico es el original, ni peor ni mejor. Nuestro fútbol es una lengua romance, cuya aparición se debe a Inglaterra, que en este símil representa al latín. El fútbol inglés es clásico, y aunque haya avanzado le cuesta aceptar el progreso de los dialectos que genera, que al final terminarán conviértendose en una lengua y le harán competencia. Los británicos son tan conscientes de la eficacia y hegemonía del fútbol que practican, que viven en una burbuja, y no hacen caso a lo que piensen respecto a ellos en países extranjeros.
Por ejemplo, la Selección Inglesa, aunque parezca increíble, en torneos internacionales únicamente ha logrado levantar un mundial. Por tanto, si a títulos nos refiriéramos, España sería superior a Inglaterra, añadiendo además que los clubes españoles tienen en su haber doce Champions League, mientras que los ingleses se han hecho con once. Los ingleses tienen tan clara su supremacía que es raro verles entrar en debates en cuanto al juego que fabrican otros equipos, en primer lugar, porque piensan que el juego rápido, físico y dinámico inglés es el más vibrante y eficiente, en segundo lugar, porque ellos, al contrario que los españoles, tienen claro que los protagonistas de este espectáculo no son ni los entrenadores, ni los futbolitas. Para ellos sólo existe un objetivo: que el aficionado goce del partido.


Aficionados del Valencia animando a su equipo.
 El término aficionado tiene un significado en España, y otro distinto en Inglaterra. Para nosotros, aficionado significa dejarnos la piel por apoyar a nuestro equipo cuando las cosas van bien e increparles y abuchearles cuando el club no pasa por un buen momento. No obstante, para los isleños, aficionado, o lo que ellos conocen como supporter, quiere decir animar siempre a tu equipo, y más aun si las cosas van mal y los jugadores necesitan tu ayuda. En el hecho de que el vocablo aficionado sea polisémico futbolísticamente hablando, estriba las diferentes formas de ver el fútbol que hay en Inglaterra y en España.
La importancia del supporter en Inglaterra, conlleva, entre otras muchas cosas, que los futbolistas se sientan valorados e importantes en su club, esto explica que en la Premier League los jugadores suelan permanecer en un club un gran periodo de tiempo, ya que se consideran parte de la familia que forman jugadores, entrenadores, directivos y club. Sin embargo, en España es más habitual que los futbolistas de equipos medianos acaben fichando por el Barça y el Real Madrid. Ya que la historia y el dinero de estos dos equipos acaban atrayendo a los jugadores más importantes, y consiguen de esta manera desequilibrar el campeonato.

Al finalizar de analizar varias de las características de nuestro fútbol y del de los inglés, nos podemos percatar de que las razones que el periodista de The Guardian exponía en detrimento del fútbol español no eran del todo correctas, dado que el balompié ha evolucionado de forma distinta en ambos países. Está totalmente en lo cierto en las lecciones deportivas que nos da sobre la actitud que hay que mantener en el terreno de juego. No obstante, se equivoca al declarar que el juego español es anodino, ya que no puedes opinar que una lengua es fea sólo por su pronunciación, tienes que aprenderla y sumergirte en ella, hasta que obtengas las aptitudes necesarias para poder apreciarla y entender toda su gramática, que en el caso del fútbol sería la táctica, mientras que la pronunciación es el juego.

jueves, 28 de abril de 2011

El fútbol continúa jugándose en el campo

Messi celebra uno de sus dos goles.
Como dijo un día el propio Pep Guardiola, en el fútbol no hay nada más arriesgado que no arriesgarse. Ayer esta sencilla cita célebre del entrenador blaugrana se plasmó perfectamente en el estadio Santiago Bernabéu. En el encuentro entre los dos supuestos mejores equipos del mundo, sólo el Barça se atrevió a ir al ataque, mientras que el conjunto local, el Real Madrid, jugó cohibido. Fue una mezcolanza de los dos clásicos anteriores, con la diferencia de que éste dirimía qué club cogía ventaja para disputar la final de la Champions en Wembley.

El partido ya venía cargado por el duelo que mantuvieron en la sala de prensa tanto Mourinho como Guardiola. Las pullitas que se lanzaron entre ambos técnicos nos animaba a todos a vivir un partido vibrante. Desgraciadamente para el aficionado, ayer el equipo del entrenador luso sólo mostró esa adrenalina en las faltas violentas que realizaron. Por la otra parte, para los jugadores culés, parece ser que no hubo mayor motivación que la respuesta de Guardiola a Mourinho en las vísperas del partido. Salieron enchufados a manejar el tempo del partido cargados de la energía insuflada por su entrenador en la rueda de prensa.

El Barça suplió la sensible baja de Iniesta con la entrada en el once inicial de Keita. El centrocampista malí confirió al equipo blaugrana mayor fortaleza física en el centro del campo, tapando rápidamente los contrataques que quería llevar a cabo el Real Madrid. El único cambio que introdujo Mourinho en la alineación, fue la entrada de Albiol por el sanciondo Carvalho. Volvió a apostar por la garra de Pepe como medio, y dejó en el banquillo a sus tres delantero puros: Higuaín, Benzema y Adebayor.
Es difícil de entender cómo el Real Madrid, el mejor equipo de la historia del fútbol, juega ante el Barça de esta forma. Es inteligente que asuman que el equipo de la ciudad condal es superior, porque si no, les caerían otros cinco goles como en el partido de la primera vuelta de la Liga. ¿Y por qué el Madrid juega como si fuera un equipo mediocre?. En la ida de una eliminatoria de la Champions, deberían buscar el gol para ir con ventaja al siempre complejo Camp Nou. Ayer el Real Madrid, excepto en un tiro de Cristiano en la primera parte, no dio muestras de peligro. ¿Por qué no atacaron? Es que hasta el Inter de Mourinho del año pasado, que tenía una plantilla muy inferior a la del Madrid actual, jugó más ofensivamente en la ida de las semifinales y ganó al Barça 3-1. Quizás la clave sea ésa, plantilla no es lo mismo que equipo, y aunque el conjunto merengue tenga un número infinito de grandes jugadores, no acaban de jugar como un equipo completo. Cristiano Ronaldo apenas juega e hilvana jugadas con sus compañeros, cuando coge el esférico va directo a portería para chutar. Los centrocampistas de ayer sólo jugaban con funciones defensivas, es por eso por lo que Mourinho se decantó por poner a Pepe y a Lass acompañando a Alonso, y de esta manera adelantar a Ozil al ataque. Si el Madrid hubiera sido más audaz, habría puesto a Özil de medio para crear, y en la delantera habría jugado un delantero lanzando el desmarque, en este caso Higuaín o Benzema, que tienen mucha más movilidad que Adebayor.

La primera parte acabó como empezó, el Barça era el dueño del choque, y dispuso de alguna ocasión clara de gol.  El equipo culé logró atacar con más peligro que en la final de la Copa del Rey abriéndose los 'extremos' a la banda, Villa y Pedro se alternaban entre la parte  izquierda y derecha del campo. El Madrid escatimó a la hora de irse al ataque, alcanzando sólo un 30% de posesión. Para los menos futboleros, un treinta por ciento de posesión es una cifra muy baja, más digna de un equipo de segunda división que del Real Madrid.

El segundo tiempo fue más de lo mismo, Mourinho, fiel a su idea propia de un catenaccio mal planificado, prefirió sacar del campo a su jugador más creativo, Özil, e introdujo a Adebayor. La segunda parte simplemente cambió en la actitud violenta del Real Madrid, sus jugadores se sintieron tan frustrados e impotentes ante el dominio blaugrana, que se hincharon a hacer faltas. Y tanto va el cántaro a la fuente, que en el minutos sesanta y dos, Pepe fue violentamente con los tacos por delante para parar a Alves. El árbitro no se lo pensó dos veces, y le mostró una rigurosa tarjeta roja al jugador madridista. Lo de Pepe es de juzgado de guardia, no es la primera vez, y tampoco será la última, que el jugador portugués pierde los papeles. Dejó a su equipo en inferioridad numérica, consiguiendo de esta forma que Mourinho se desquiciara con el árbitro y acabara viendo el partido desde la grada. La otra consecuencia que tuvo la tarjeta roja a Pepe fue que la violencia en el Real Madrid se incrementó, hasta tal punto que Marcelo lesionó a Pedro proporcionándole un doble pisotón.
El Barça sacó provecho de esta situación de controversia gracias a la aparición estelar de un genio, Lionel Messi. Guardiola sacó al campo a Afellay, el jugador holandés estaba muy fresco y en una jugada sensacional por la banda derecha, le hizo un quiebro a Marcelo y puso el balón en bandeja para que Messi lo empujara e hiciera el cero a uno a favor del Barça.

Con un jugador menos, perdiendo 0-1 y jugando en tu campo ante tu público, ¿cómo tendría que haber reaccionado el Madrid? Pues aunque la respuesta sea obvia:' irse al ataque a conseguir empatar el partido', el Real Madrid se conformó con intentar aguantar el marcador y no encajar más goles. Y como bien dice Guardiola, no hay nada más arriesgado que no arriesgarse. A falta de cinco minutos para la conclusión del partido, Busquets, como si fuera conocedor del jugadón que iba a realizar su compañero argentino, durmió el balón en el centro del campo, hasta que Messi lo cogió y con una arrancada formidable logró deshacerse de los jugadores del Madrid y plantarse solo ante Casillas para anotar con la derecha el gol que sentenciaba el partido, y tal vez la eliminatoria.

El Barça consiguió ayer encarrilar su pase a la final de la Champions League, aunque Mourinho diga que la eliminatoria ya está pérdida, seguro que Guardiola no se confiará, ya que conoce muchas de las remontadas mágicas y épicas del Real Madrid en Europa. Por mucho que Mourinho insista en que la expulsión de Pepe condicionó el partido, no justifica jugarle al Barça como lo hizo ayer el Real Madrid. El único agravio que puede defender Mou es que su equipo tan sólo gozó de un 30% de posesión y que no incomodó a Valdés en ningún momento del partido, mientras que el Barça fue fiel a su estilo, y dominó el partido a su antojo.


lunes, 25 de abril de 2011

Los casos opuestos de David Villa y Benzema


Benzema y David Villa en un entrenamiento.

El alumno que en los dos primeros trimestres del curso suspende un buen número de asignaturas, pero que en el último se pone las pilas y aprueba todo con una nota considerable, acaba contento al ver cómo sus padres están orgullosos de él y le felicitan. Sin embargo, el pobre estudiante que comienza el curso de una forma espectacular, y que los dos siguientes trimestres se despista un poco rozando el cinco como nota media, y cayéndole un par de asignaturas, éste termina siendo abroncado por sus progenitores, y obviamente, al ser él un chico responsable  y trabajador, también está decepcionado consigo mismo al no entender qué le ha podido descentrar de tal forma. Estos dos situaciones adversas son en las que se encuentran los dos delanteros del Real Madrid y del Barça, o lo que es lo mismo, Benzema y David Villa.

Karim Benzema fichó la temporada pasada por el Real Madrid a cambio de 35 millones de euros. El curso pasado se le atragantó un poco, el equipo blanco no ganó nada y Benzema sólo logró marcar ocho goles. Esta temporada parecía que iba a seguir por la misma senda, en la primera vuelta apenas había llegado a la cifra de dos goles. Pero a partir de la lesión de Higuaín, el delantero titular, el jugador francés se ha hinchado a marcar, tanto que ya lleva doce goles en liga, la cifra no es muy alta, pero comparándola con la de la primera vuelta, es excelente. También cabe decir que a Benzema se le está dando muy bien la Champions League, dado que ha conseguido hacer siete tanto en trece encuentros. Si la máxima competición europea ha sido la salvación de Karim, para David Villa ha sido su naufragio, ya que sólo ha metido tres goles. 'El Guaje' ´fue contratado por el Barça este verano, con previo desembolso de 40 millones de euros. Inició la temporada en un estado de forma estelar, alcanzando la marca de once goles en las dieciséis primeras jornadas. No obstante, este prometedor inicio se ha ensombrecido por culpa de la mala racha que está teniendo en esta segunda vuelta, con apenas cuatro tantos en los dieciséis últimos choques ligueros. Esta decadencia le está pasando factura a Villa, ya que se le nota muy nervioso e indeciso en el terreno de juego, aparte de que ha perdido protagonismo en el juego del equipo culé.

El declive de David Villa es difícil de entender, en ningún momento se ha visto en peligro su titularidad, tiene el cariño y la confianza de todo el Camp Nou y de Guardiola, entonces, ¿qué le pasa 'al Guaje'? He oído varias veces la explicación de que al verse su figura eclipsada por la de Messi, él se siente menos importante y esto se refleja en su rendimiento. La verdad es que es una explicación un poco estéril, ya que Villa ha triunfado en la selección, y aun habiendo sido el máximo goleador, no ha sido el jugador más determinante, por lo que decir que su sequía goleadora se debe al enorme protagonismo de Messi, es inútil. Tampoco se puede pretender explicarlo diciendo que necesita tiempo para adaptarse, porque la selección española juega con el mismo sistema de juego que el Barça, aunque eso sí, él no siempre juega tan escorado a la banda. Otra más que posible solución a la incógnita de la decadencia goleadora de Villa es que ha ido descendiendo a la vez que el F.C.Barcelona se ha relajado un poco a final de la temporada y se ha visto castigado por las numerables bajas que ha tenido el equipo.  Aunque no pretende ser una coartada para defender a Villa, cabe decir que el delantero asturiano no se encarga de lanzar los penaltis en su equipo, y que si hubiera lanzado, por ejemplo, los siete que ha tirado Cristiano Ronaldo, llevaría veinticinco goles en liga y seguro que nadie le cuestionaría.

Por ahora, ni Villa ni Benzema han mojado en los dos clásicos que se han jugado en la última semana. Ambos jugaron el primero, en el que Villa tuvo un papel importante provocando el penalti que materializó Messi. En el segundo partido, la final de la Copa del Rey, Benzema ni siquiera jugó. Mourinho quiso jugar al contrataque, y colocó un trivote defensivo con Pepe en el medio del campo, desplazando de esta forma a Ozil a una posición más ofensiva, y quitando de la alineación a Karim. El partido de Villa fue nefasto, estuvo desaparecido durante todo el encuentro, y si se le añade que el Barça perdió la final, pues las críticas obviamente, cayeron a raudales. Su posición en la delantera culé para el partido del miércoles parece seguir siendo inamovible. Sin embargo, por desgracia para Benzema, sería un milagro que Mou quisiera apostar por un once ofensivo contra el Barça, y lo más seguro es que vea el partido desde el banquillo junto a los otros dos delantero del Madrid: Higuaín y Adebayor. ¿Para qué insistiría tanto Mou en la llegada de un delantero, si lo que más le gusta es jugar a la contra y con un defensa de mediocentro?

 El miércoles, al igual que lo hizo ayer su compañero de selección Fernando Torres, marcando su primer gol con el Chelsea, Villa podría quitarse toda la presión e inseguiridad que le rodean con un gol, ya que al final es de lo que viven  los delanteros. Marcar y ser decisivo en las semifinales de la Champions contra el mayor rival de su equipo, serían más que una buena oportunidad para que el alumno no vaya a septiembre y para que como mínimo pueda optar al notable, aunque conociendo la ambición de 'El Guaje', con un notable no se conforma  e intentará ayudar y participar en la posible consecución de la Liga y de la Champions por parte del Barça.

sábado, 16 de abril de 2011

El 'abuelo' que gana maratones

En el fútbol hay muchos tópicos, y uno de los más famosos y más simples es el siguiente: 'el fútbol es injusto'. Resulta que un jugador que ha dado todo por este deporte, también se ha empeñado en acabar con tópicos como éste. Y después de una salida por la puerta de atrás del equipo de su corazón, Raúl González Blanco ha vuelto a demostrar que aunque algunos le hayan querido desprestigiar, es parte de la historia del fútbol mundial y hasta que los resultados no digan lo contrario, va a intentar ganar por cuarta vez su competición preferida, la Champions League.

No creo que sea necesaria una introducción de un jugador que lleva siendo casi veinte años una figura del deporte de masas por excelencia, el fútbol. Sin emargo, sí que creo necesario explicar su marcha del Real Madrid. La temporada pasada Raúl apenas dispuso de minutos en el equipo merengue. Los últimos años había tenido muchos altibajos, podía marcar en una temporada dieciséis goles, como a la siguiente sólo anotar cinco. Después del Mundial de Alemania de 2006 se le apartó de la selección, y desde entonces no ha vuelto a vestir la zamarra nacional. Para colmo, estas dos últimas temporadas el Madrid no ha logrado levantar ningún título, y la Selección ganó, sin él, la Eurocopa y el Mundial. Todo hacía indicar que su marcha del Madrid significaba definitivamente su retirada del fútbol. ¿Para qué voy a seguir jugando si ya he ganado todo? Esta cuestión seguramente se la formuló Raúl bastantes veces a sí mismo. Ese adiós al fútbol habría supuesto, además, una despedida triunfal del club de sus amores, el Real Madrid. Imagínense, todo el campo abarrotado para decir adiós a su gran capitán. Raúl es un jugador prágmatico, que no se lo complica a la hora de marcar un gol, es el paradigma del oportunismo, siempre está cuándo toca y dónde toca en el lugar idóneo para empujar el balón a las mallas. Es un jugador inteligente, y quizá por eso esta vez, después de una carrera dedicada a ganar títulos y a hacer las cosas sencillas, decidió desviarse por el camino difícil, y acabó recalando en Gelserkinchen, una ciudad alemana que únicamente conocemos por su equipo de fútbol, el Schalke 04. La verdad es que ningún español imagínabamos que se marchara a un equipo mediocre. Quizá pensábamos que se iría a un club de estos multimillonarios americanos o árabes por el que todos los futbolistas cuyo ocaso está más cerca deciden fichar. Si Raúl se decantó por un equipo en el que ganaría un salario 'normal' y no estratosférico, quiere decir que él lo que se propuso no fue hacer caja, sino mejorar y conocer otra cultura para que los aficionados alemanes gozaran de sus goles.

Y así ha sido, el Shalke 04 comenzó la temporada luchando por la permanencia, sin embargo, poco a poco se ha ido asentando en la primera liga alemana.Y sus objetivos han cambiado de forma paradójica, actualmente están luchando por la Copa Alemana y por la Champions League. Sí, por la Champions League. Aunque parezca utópico, el Shalke 04 se ha plantado en las semifinales de la máxima competición europea, después de haber eliminado nada menos que al Valencia en octavos de final, y al actual campeón, al Inter de Milán, en cuartos de final. En ambas eliminatorias Raúl ha sido decisivo anotando tres goles, que le han acercado a la gloria tanto a él como a su equipo. A él porque se ha convertido en el máximo goleador europeo y ha agrandado su leyenda, y a su equipo porque nunca antes el Schalke 04 había completado una temporada tan excelente como la actual. Porque además, el quipo de Gelserkinchen ha sido capaz de eliminar en semifinales de la Copa Alemana al Bayern de Múnich con un gol del protagonista de esta historia, Raúl.

Ahora Raúl, después de que pareciera imposible que volviera a dar guerra, ha demostrado que el guerrero nunca abandona, y que si abandona, es porque ha perdido la batalla, no por una rendición. Por tanto, esta temporada el exjugador del Madrid va a estar luchando por llevar a los aficionados del Shalke 04 su primera Champions. Aunque para ello tenga que eliminar al Manchester United y ganar en la final al Barça o a su Madrid, al que en un hipotético duelo fraticida, le tocaría vencer. La figura de Raúl González Blanco está perfectamente reflejada en la imagen del otro día en la que los aficionados del Shalke 04 después de la victoria al Inter, vitoreaban a su nuevo héroe, mientras éste disfrutaba al ver que todavía le queda mucha gente a la que hacer disfrutar y muchas batallas por lidiar.

miércoles, 13 de abril de 2011

Una rivalidad convertida en deseo

¿Se imaginaban ustedes cuatro partidos de tenis en apenas dos semanas entre Nadal y Federer, cuando ambos estaban en su mejor momento de forma? Seguro que no, pues esto será lo que podremos disfrutar nosotros en los próximos catorce días, con la diferencia de que en vez de un juego individual es un juego colectivo llamado fútbol, y que Nadal y Federer son el Real Madrid y el F.C. Barcelona.

Estas cuatro contiendas acaerrarán unas consecuencias positivas o negativas para uno u otro equipo, sin embargo, lo único que es evidente es que estos duelos no dejarán indiferente a nadie. Ya que el mate de uno de los dos equipos acabará con el adversario, y éste permanecerá en el suelo, impotente, al ver que todas las victorias del torneo han sido en vano. Así es cómo se sentirán uno de los dos equipos, el Barça o el Madrid. Las dos mejores plantillas del mundo, los dos entrenadores de moda y dos clubs que suman entre ellos doce Champions League se baten por la hegemonía de Europa y de España en cuatro partidos.  Habrá que explicar, cómo se ha dado esta situación tan poco frecuente para que dos equipos jueguen entre ellos cuatro partidos en dos semanas.
 En la primera vuelta de la Liga el Madrid y el Barça disputaron un partido que el equipo catalán se llevó con un escandaloso 5-0, por tanto, diecinueve partidos después, este fin de semana, toca jugar la vuelta. Quizá, este partido sea con toda seguridad el menos trascendental , ya que el Madrid está a ocho puntos del equipo culé y es muy difícil que aun ganando el partido, pueda ganar la liga. El segundo choque será seguramente el del orgullo, hace dos meses, después de eliminar a sus respectivos rivales, los dos equipos se citaron en la final de la Copa del Rey, que tendrá lugar en Mestalla el veinte de abril. Veo con más opciones para ganar la final al Madrid que al Barça, ya que el equipo de Mourinho sabe perfectamente cómo jugar estos encuentros y con su velocidad puede romper a la defensa del Barça y dirimir la final en un contragolpe o en una jugada a balón parado. La siguiente cita será lo más seguro (todavía falta que se clasifique esta noche el Madrid, pero más o menos tiene garantizado su pase con el 4-0 de la ida) el veintiséis de este mes en la ida de las semifinales de la Champions League. La ida de la eliminatoria será importante, pero lo que realmente decidirá qué equipo jugará la final será la vuelta ,el tres de mayo. Éste es, junto con la final de la Copa, el partido más decisivo.

Después de haber explicado más o menos el calendario, me pregunto: si para un partido normal entre el Barça y el Madrid la repercusión es siempre enorme, y se empieza a analizarlo y a dedicarle muchos minutos de los informativos dos semanas antes de que empiece el encuentro, ¿cómo sobreviviremos a la expectación que levantarán estos cuatro clásicos casi consecutivos? ¿Terminarán saturándonos?
Personalmente yo pienso que el ambiente futbolero que se vivirá esos días será increíble, eso sí, ¡pobres a los que no les guste el fútbol! De todas formas, los medios de comunicación, en mi opinión, tendrían que darle a estos partidos la importancia que se merecen, no más. Porque al final, el equipo perdedor no sabrá dónde meterse al ver que no se han cumplido sus expectativas,  y ya tiene bastante como para que le recuerden quién ha naufragado en los clásicos. Por tanto, las noticias tendrían que enfocarse más en el ganador, y no empezar a hablar de finales de ciclos de ninguno de los dos equipos, ni de fracasos. Porque tanto uno como el otro deberían estar ya orgullosos al verse peleando por tantas competiciones. ¿Si terminaremos cansados de tanto clásico y tanta expectación? Yo creo que no, a cualquier futbolero o deportista nos gusta gozar de los buenos partidos, y más aun si son los dos equipos que están en mejor forma. Independientemente de que seas del Valencia, del Deportivo, del Sevilla, etc..., acabas disfrutando de estos partidos, y lo que es todavía más extraño, llegas incluso a decantarte por uno de los dos equipos aunque no sea el tuyo.

Se avecinan cuatro encuentros deleitosos para el aficionado, sin embargo, serán un quebradero de cabeza para los dos entrenadores. El trabajo de Mourinho y de Guardiola será crucial, el equipo que salga victorioso de estos duelos tendrá que agradecerselo a su técnico, porque las horas que dedicarán el uno y el otro a estudiar y a analizar al adversario puede que sean incontables. Tengo la impresión de que los mejores jugadores de cada equipo: Messi y Cristiano, no serán los más decisivos, los jugadores con funciones más colectivas harán que el partido se decante por un lado u otro. En el medio, el Barça es el mejor con Xavi, Busquets e Iniesta, así que Mourinho, sabe mejor que nadie que tendrá que ingeniárselas para que ese centro del campo del equipo blaugrana no sea tan eficaz como de costumbre. Un papel importante tendrán los porteros, para mí se enfrentan los dos mejores guardametas del mundo, y esto le otorga tanto al Barça como al Madrid una seguridad muy grande. Tal vez, si yo fuera Mourinho, intentaría hacer algo para trabajar defensivamente con Marcelo. El lateral brasileño del Madrid es muy bueno ofensivamente, sin embargo, en la retaguardia deja mucho que desear, y si además tiene que frenar él solito a dos balas como Messi y Alves, aunque parezca una locura yo incluso me plantearía si sacar de lateral izquierdo a Arbeloa y meter a Marcelo como interior. Al igual que Mourinho tiene que solucionar esta laguna defensiva por la izquierda, Guardiola deberá estar fino en la elección del jugador que acompañará a Piqué como central si Carles Puyol no se recupera para jugar. Por cierto, ojo con David Villa, 'el Guaje' lleva varios partidos sin marcar y el Madrid siempre se le ha dado bien. Qué mejor lugar para reivindicarse que en un partido contra el eterno rival culé.

Por tanto, si Nadal quiere hacerse con las cuatro victorias sabe que se tendrá que esforzar el doble que Federer, ya que es consciente de que aunque él sea muy bueno, el suizo no necesita trabajar tanto como él para hacer un punto y para poco a poco ir manejando el partido a su antojo. Así que si el Madrid quiere vencer al Barcelona, tendrá que dejarse la piel en el campo y aprovechar la menor oportunidad para ponerse por delante en el marcador e impedir que el Barça se sienta cómodo manejando el balón.

Idea temática: Javi.

sábado, 26 de marzo de 2011

Al César lo que es del César


¡Qué semejante fue la primera parte de ayer al partido del Mundial de Sudáfrica contra Suiza! Qué nervios pasamos algunos al vernos vencidos por una selección sumamente inferior que basó su juego en la defensa y que con tan poco creó tanto. Ayer más de un español que pensábamos que íbamos a ganar con facilidad a los checos nos vimos obligados en algún momento a reflexionar sobre la productividad del juego de la selección. ¿Por qué? Pues porque por muy vistoso que sea, es poco efectivo ante rivales que lo único que buscan es rascar un empate y encerrarse atrás. Afortunadamente ayer Vicente del Bosque supo solucionar esta situacíón y en el segundo tiempo la Selección Española acabó reaccionando con buen juego y con ocasiones de gol ante un equipo que se estaba sujetando en su fortaleza defensiva.

  Del Bosque presentó su once de gala a pesar de no poder contar con los lesionados Pedro y Puyol. Era el de ayer un partido clave para encarrilar la clasificación para la Eurocopa del 2012. En los primeros cinco minutos España salío muy enchufada, con un Iniesta estelar y acorralando a los checos sin darles la menor opción. La República Checa dejó arriba a Milan Baros, quien era un mero náufrago entre todos los jugadores españoles. Cómo habría cambiado el partido si España hubiera logrado anotar un sólo tanto en esos cinco primeros minutos, seguro que la Selección Checa no se habría replegado tanto y habría jugado con más bravura. Desgraciadamente esto no sucedió, y al transcurrir los cinco minutos de juego España se encontró en una situación muy difícil, se empezó a trabar con un juego lento, en el centro del campo se daban cuatro pases cuando se podían dar dos, básicamente, el equipo estaba sin ideas, no sabía cómo entrarle ni por dónde al equipo rival que estaba muy replegado atrás y cuya defensa hacía inútiles todos los centros procedentes de las bandas. Lo peor estaba aún por llegar, en el minuto veintinueve, Plasil (exjugador del Osasuna), desarboló a una defensa española apática que no se esperaba el misil del checho que entró limpiamente en la red defendida por un Casillas que sólo pudo ver cómo entraba el esférico a la red. Qué injusto es a veces el fútbol debieron de pensar algunos. España tenía el ochenta por ciento de posesión, había lanzado doce córners y había chutado más de cinco veces a puerta. Ahora bien, ¿por qué injusto? Yo no creo que fuera injusto, al fin y al cabo en este deporte gana el equipo que más goles marca, y para marcar necesitas tener buena puntería, por tanto, ahí ya se está haciendo justicia si la República Checa ha tenido más eficacia.
El gol checo fue un varapalo muy grande para España, sin embargo, en vez de afectarle pareció beneficiarle, se empezó a dar cuenta de que faltaba equilibrar el número de jugadores en el campo checho (en el campo de la República Checa había diez jugadores defendiendo), y nuestros centrales se fueron al ataque. Desde este instante la selección creó más peligro y se podría haber ido a los vestuarios si no llega a ser por las grandes respuestas de Peter Chech a disparos de Villa.

Para darle más rapidez y fluideza al juego Del Bosque sacó a Fernando Torres por Xabi Alonso, desmontando de esta forma el pivote Alonso- Busquets. En esta decisión acertó completamente el seleccionador nacional, jugar con dos mediocentros como Alonso y Busquets es eficaz cuando delante tienes un rival que juega a la ofensiva y que necesitas hacerte con la posesión, no obstante, cuando un equipo como el de ayer se cierre en defensa, ¿para qué necesitas al pivote si el centro del campo está ausente de jugadores del equipo contrario? Con la entrada de Torres, aunque éste no estuviera nada acertado (parece que le ha afectado el pastizal que el Chelsea desembolsó para ficharle), se consiguió tener más ocupada a la defensa checa, de lo que se aprovecharon sobre todo Iniesta y Villa. Éstos no pararon de triangular. Aun así el partido seguía estando difícil, no se llegaba con profundidad a la portería de Cech. Así que para conferirle más dinamita al arsenal ofensivo español, Del Bosque quitó a un defensa, Capdevila, e introdujo a un medio, Santi Cazorla. Este cambio fue la clave del partido, desde este momento la superioridad española empezó a plasmarse en el número de oportunidades del que empezaron a gozar. Y tanto va el cántaro a la fuente que en la jugada más compleja, David Villa tras recibir un pase de Iniesta encaró a la defensa rival con dos amagos y logró que el balón traspasara la muralla checa y se colara en la portería. Con este tanto Villa superaba a Raúl González Blanco como máximo goleador nacional, por lo que el gol para él supuso una doble alegría.
El partido se puso completamente a favor de España, ofensivamente el equipo español mejoró mucho en cuanto a la primera parte, e hizo útiles todas las combinaciones de pases que en la primera parte resultaban estériles. Y en una jugada de éstas, dos minutos después del gol del empate, Andrés Iniesta se internó en el área de la selección checa cuando el delantero Rezec cometió un penalti absurdo e innecesario. Éste es uno de los inconveniente de jugar con todo tu equipo defendiendo, los delanteros son delanteros, y los medios son medios, no les puedes pedir que jueguen tan bien como los defensas, porque básicamente, no pueden. Villa se encargó de marcar el penalti y poner por delante a la Selección Española. De esta forma se acabó el sufrimiento, ya que por primera vez en el partido, al verse los checos por debajo en el marcador, adelantaron las líneas y dejaron muchos más huecos por los que los españoles les atacaron sin compasión. Con un Villa en plan estelar asistiendo a Torres con un globo, aunque éste después lo desaprovechara y con Iniesta manejando los hilos del equipo, se acabó el partido.

España ayer volvió a percatarse de que ser campeones del mundo supone imponer más respeto al rival, y, por tanto, jugar contra equipos que lo único que pretenden es cerrarse atrás para no encajar goles. Afortunadamente, después de algunos partidos en los que no encontró la solución, Del Bosque ayer tuvo la fórmula para acabar con la defensa agónica del equipo checo. Es una muy buena opción quitar a un defensa en la hipotética situación de ir perdiendo y ocupar más el campo rival con mediocentros ofensivos, como es el caso de Cazorla, Cesc y Silva. Esto no significa que el pivote Alonso-Busquets sea perjudicial, sólo que deja de ser efectivo cuando un equipo juega defensivamente. Si la Selección Española quiere seguir ganando tendrá que guardarse varios ases en la manga, ya que es imposible saber cómo le va a jugar el equipo contrario.